Previene la obesidad

Previene la obesidad

La obesidad es una enfermedad en cuyo desarrollo intervienen factores genéticos y ambientales, y consiste en un desequilibrio entre el consumo y el gasto de energía.

El estilo de vida, el sedentarismo y los hábitos alimenticios inadecuados han contribuido al aumento de este trastorno, ya que la dieta de los países industrializados abusa de grasas animales y contiene un alto porcentaje de grasas saturadas procedentes de dulces y bollería.

Asimismo, se ha reducido el consumo de hidratos de carbono, pues se comete el error de pensar que favorecen el aumento de peso y la acumulación de grasa. No obstante, se ha demostrado que la prevalencia de la obesidad es menor en las personas cuya dieta tiene un alto contenido en carbohidratos, mientras que aumenta en las que consumen muchas grasas animales.

Después de la II Guerra Mundial se comprobó que la mortalidad cardiovascular era mucho más baja en los países mediterráneos que en los del norte de Europa. Investigaciones posteriores demostraron que la dieta mediterránea, cuya principal fuente de grasa es el aceite de oliva, estaba relacionada con la salud cardiovascular.

El aporte energético del aceite de oliva es superior al de otros tipos de grasas (9 kilocalorías por gramo), pero su contenido en la dieta mediterránea no es suficiente como para provocar obesidad. La gran cantidad de frutas y verduras consumidas en esta dieta, y la baja ingesta de grasa de origen animal, equilibran la balanza y permiten beneficiarse de las propiedades protectoras del aceite de oliva sin aumentar las grasas dañinas.

De esta manera la dieta mediterránea con aceite de oliva constituye una buena opción para prevenir la obesidad y adoptar hábitos alimenticios saludables. Esta dieta tiene un alto contenido de hidratos de carbono complejos y fibra, y proporciona el contenido energético necesario para el organismo sin resultar hipercalórica. De esta manera se consigue que la alimentación sea baja en grasa total y grasa saturada y aporte gran cantidad de antioxidantes necesarios para la prevención de ciertas enfermedades crónicas.